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EL EDUCADOR SIGLO XXI

LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EDUCACIÓN


La responsabilidad social de la educación se sustenta en el criterio de que la educación es un derecho, es un servicio público y cumple una función social.  Es un derecho por constituirse en un factor esencial del desarrollo individual y social, que humaniza al ser humano e impulsa a la sociedad hacia la conquista de mejores formas de organización. En el plano individual procura el desarrollo de la personalidad, de la dignidad humana y el desarrollo del ser racional, en toda su potencialidad e integralidad, procesos formativos cuya intencionalidad es alcanzar un alto desempeño en su vida de relación, dentro de la cultura que le ha correspondido vivir.

Pero además de realizar el proceso de formación del ser humano, la educación produce bienes públicos como lo son el conocimiento, los bienes culturales,   científicos, tecnológicos, políticos, etc., que conllevan al fortalecimiento de la sociedad, por eso se considera servicio público.

Por su parte la función social de la educación surge de su propósito de preservar la cultura de la sociedad, proponiendo visiones renovadoras, ante formas sociales obsoletas, para   facilitar el progreso y la pervivencia  de la sociedad. Fin que logra mediante la adaptación gradual y paulatina del individuo al grupo social, formulando normas que propician cohesión y unidad social,  que  a su vez se constituyen en pilares para la conformación de la identidad individual, atribuyendo roles y diferenciación de los individuos, pero respetando la igualdad de oportunidades a todos los grupos sociales, para favorecer el avance material y espiritual de la sociedad.

A lo largo de su historia la educación ha propiciado formación, ha creado y transferido conocimientos a la sociedad en general. Sin embargo estas no son sus únicas funciones, pues debe procurar conciencia social, contribuir a la solución de los problemas que afectan al colectivo social, generar nuevas ideas y recursos que sean aplicables a favor del colectivo.

Entonces la educación será socialmente responsable, propone Vallaeys (2008), si:

  1. Desde su organización,  se pregunta por las “huellas” que deja en las personas que viven en ella y vela también por su “huella ecológica”.
  2. Desde lo educativo, se pregunta por el tipo de personas que forma, buscando la adecuada estructuración de la enseñanza para formar ciudadanos responsables por una sociedad justa y un  Desarrollo sustentable para el país.
  3. Desde lo cognitivo y epistemológico, se pregunta por el tipo de conocimientos que produce, su utilidad social y sus destinatarios, con la mirada puesta en la atención a las carencias cognitivas que perjudican el Desarrollo social sustentable en el país.
  4. Desde lo social,  se pregunta por el papel que asume en el desarrollo de la sociedad, por los atributos que caracterizan a un ser humano, actor y participe del progreso social, desde sus especificas funciones y pericias, capaz de contribuir al fomento del Capital Social.

Así que la educación tendrá mayor calidad en la medida en que mayor sea su contribución al desarrollo personal de los estudiantes y, a través de ellos, su aporte al bienestar Social. Esto es, en la medida en que se alcancen los propósitos previstos y estos sean adecuados a las necesidades sociales y a las necesidades de los individuos que se favorecen de ella.

Pero hablar de calidad es caer en un campo polisémico, pues el concepto de calidad es un concepto relativo, que cada quien define en razón de su experiencia personal y profesional, de su nivel social y según el contexto donde se desenvuelve. Es un concepto  impregnado de valores e  ideologías que superan lo meramente técnico. La calidad “está social  e históricamente determinada, es decir, que se lee de acuerdo con los patrones históricos y culturales que tienen que ver con una realidad específica, con una formación social concreta, en un país concreto y en un momento concreto” expresa Aguerrondo (1997)

Entonces, esta concepción de la calidad, rebasa la racionalidad tecnológica, que concibe la calidad según criterios que pretenden ser objetivos, neutros y universales,  que pretender valorar más los aspectos  cuantitativos y mensurables con propósito de clasificaciones, para pasar a consultar  la complejidad de las realidades sociales de las instituciones educativas y del sistema educativo,  las dimensiones cualitativas del ser humano explicitas en sus actitudes éticas y valores cívicos,  la  formas como se inserta la educación en las estrategias de consolidación de la democracia, en el desarrollo sostenible de la ciudadanía y en la economía nacional, sin soslayar el respeto a las identidades culturales y los ideales de cohesión de los pueblos, como lo propone Días Sobrinho (2008, pág. 5)

La calidad de la educación, tiene diversas connotaciones, una es la calidad como identidad como síntesis de las propiedades que debe poseer la educación,  entonces se relaciona con los atributos de pertinencia,  equidad, relevancia, eficacia y eficiencia que articuladas la hacen visible y pública, definen lo qué es, en razón de que da cuenta de sus características.  Otra es la calidad como medida de la aproximación a un ideal de educación, construido históricamente. Dimensionar esa aproximación, entre lo ideal y lo real, implica sustentar juicios valorativos acerca de los atributos de lo que debe ser la educación,  en un proceso evaluativo que compara la realidad y el ideal deseado.

Pero ante la complejidad de la realidad y la exacerbación de lo ideal, se debe buscar la objetividad y la contextualización de los procesos evaluativos. Por la primera definir  enfoques, propósitos y ámbitos, pero definidos estos, también es necesario definir y explicitar esos valores que la impregnan y que se relativizan en razón del contexto, la experiencia y las ideologías. Entonces no se pueden aceptar visiones ajenas al contexto educativo específico.  Por esto la mejor herramienta para hacerlo es la autoevaluación, pues la evaluación ha superado las visiones externas que imponían criterios ajenos a los involucrados, a los procesos ejecutados y a los logros alcanzados.

Se considera que los procesos de autoevaluación son la médula del mejoramiento continuo que conduce a la cima de la calidad, ella  hace posible la reflexión y el análisis crítico de los diferentes procesos, su propósito fundamental es identificar fortalezas y debilidades y a partir de éstos resultados, establecer planes de mejoramiento continuo que legitimen la calidad del servicio educativo.

Hoy se piensa que quien mejor puede dar cuenta de un proceso es quien lo ejecuta, el propósito que se persigue es fortalecer las capacidades de las personas, para tomar decisiones y determinar propósitos de mejoramiento permanente, de manera participativa y consensuada  en un clima de confianza, respeto y corresponsabilidad

Este ejercicio de comparar la distancia entre el ideal soñado y la realidad del proceso educativo, en sus aspectos universales y específicos, bajo criterios de autoevaluación, exigen determinar dialécticamente, qué se va a evaluar y cómo será ese proceso de evaluación y esto es lo propone de manera clara y fundamentada el documento en referencia, constituyéndose en una guía segura para evaluar aspectos propios del ámbito educativo.

Aguerrondo, I. (14 de julio de 1997). La calidad de la educación: Ejes para su definición y evaluación. Recuperado el 17 de mayo de 2012, de OEI-programas-equidad y calidad-sala de lectura: http://www.oei.es/calidad2/aguerrondo.htm

Días Sobrinho, J. (6 de junio de 2008). Calidad, pertinencia y responsabilidad social de la universidad latinoamericana y caribeña. Recuperado el 17 de abril de 2012, de OEI: http://www.oei.es/salactsi/CAPITULO_03_Dias_Sobrinho.pdf

Vallaeys, F. D. (2008). Manual de primeros pasos en responsabilización socia. lConstruyendo ciudadanía en universidades responsables. . Buenos Aires: OEA_BID.

Acerca de Ciro A. García I. (maestro ciro)

DOCENTE ESPECIALISTA EN PEDAGOGÍA. LARGA EXPERIENCIA DOCENTE Y ADMINISTRATIVA. CONVENCIDO QUE LA EDUCACION APORTA AL DESARROLLO HUMANO PARA ROMPER LAS BARRERAS DE LA INEQUIDAD Y LA EXCLUSION

Comentarios

2 comentarios en “LA RESPONSABILIDAD SOCIAL DE LA EDUCACIÓN

  1. Eu tropecei em seu site por acidente enquanto procurava Yahoo e eu estou feliz que eu.
    O envio da mensagem é um pouco diferente e eu gostava de ler.
    Eu, por sua vez fazer um comentário sobre isso no meu blog e apontar meus visitantes seu caminho.
    Obrigado.

    Publicado por Namora | abril 25, 2013, 10:23 pm

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