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OPINION

LA POBREZA MÁS ALLÁ DE LOS CÁLCULOS Y LAS CONCEPCIONES TÉCNICAS


Muchos factores son los que se conjugan para hacer que la pobreza sea un fenómeno con múltiples caras que se relacionan de manera estrecha.
La pobreza, según el sentir de las gentes, se define comúnmente como la falta de lo necesario para asegurar el bienestar material, en especial de alimentos, pero también vivienda, tierras, vestidos, educación y otros activos, son identificados como carencias sentidas. En otras palabras, se quiere dejar claro que la pobreza entraña una privación de muchos recursos que da lugar al hambre y a las privaciones físicas, psicológicas, cognitivas, ambientales, económicas, sociales y culturales, que difícilmente pueden ser medidas e interpretadas por una fórmula matemática o un cuadro estadístico.
Bajo criterios sociales y humanitarios, las definiciones formuladas por la propia población pobre, son más valiosas que las definiciones académicas pues ellas revelan los importantes aspectos sicológicos de la pobreza, que los más intrincados cálculos no pueden poner en evidencia.
Los pobres tienen una conciencia clara de que su falta de voz, poder e independencia, los expone a todas las formas de explotación. Su pobreza los hace vulnerables a un trato grosero, humillante e inhumano por parte tanto de los particulares como de los funcionarios públicos a quienes acuden en busca de ayuda. Los pobres también hablan del dolor que les produce el verse obligados a quebrantar las normas sociales al caer en el hurto y la mendicidad y el no poder mantener su identidad cultural participando en sus tradiciones, festejos y rituales. Esta incapacidad de participar plenamente en la vida de su comunidad lleva a la desintegración de sus relaciones sociales y a su marginación.
La falta de infraestructura básica —en particular caminos en las zonas rurales, medios de transportes e instalaciones de abastecimiento de agua— es un problema de importancia crítica. Como también lo es su gran temor a las enfermedades debido a que llevan a las familias a la miseria, porque no hay suficientes servicios de salud de calidad y el costo de los que la tienen, es elevado. Además las personas enfermas no pueden ganarse la vida.
Aunque se considera que la alfabetización es importante, la actitud respecto de la escolarización es mixta: en ciertos casos se le atribuye un gran valor, pero a menudo no se considera como un factor pertinente para las vidas de los pobres. Los pobres centran su atención en los activos más que en los ingresos, y consideran que su carencia de activos físicos, humanos, sociales y ecológicos los hace más vulnerables y susceptibles a los riesgos.
Esta manera de sentir la pobreza es lo que le imprime ese carácter polifacético, porque el bienestar material y el bienestar sicológico están relacionados y los activos de los pobres, superan lo meramente material para incluir los activos físicos, humanos, sociales, culturales y ecológicos.
La evidencia disponible en el seno de nuestra misma sociedad, sugiere que la pobreza es un fenómeno social polifacético y porque además, si se consideran las definiciones de la pobreza y sus causas, estas varían en función del género, la edad, la cultura y otros factores sociales y económicos.
ENFOQUES SOBRE LA POBREZA
Atendiendo a Casero Cañas se presentan los siguientes enfoques:
1. Enfoque financiero o monetario
Este enfoque establece, por acuerdo, un nivel de ingresos que se denomina “línea de pobreza absoluta” para establecer diferencia entre pobres y no pobres.
Es así como las Naciones Unidas en la Declaración del Milenio de 2000 en Nueva York, establece el límite superior de pobreza en 2 dólares al día y el límite de pobreza absoluta en 1 dólar al día.
• En consecuencia se considera que viven en condiciones de pobreza aquellas personas con un nivel de renta inferior a los 2 dólares al día o de 730 $US al año.
• Por tanto, vive en condiciones de pobreza absoluta la persona con un nivel de renta inferior a 1 dólar al día o a los 365 $US anuales.
• En este enfoque aparece el concepto de pobreza relativa pues se considera el poder adquisitivo de un dólar al cambio del país, ciudad, lugar y circunstancias de ubicación.
• Se considera que viven en condiciones de pobreza relativa, aquellas personas cuyo nivel de ingresos o renta per cápita sea igual o inferior a un tercio del PIB del país.
• Para enero de 2011 el PIB para Colombia estaba calculado en 9800$us, entonces, estaría en pobreza relativa quien tenga ingresos de 3.266$us anuales, que haciendo el cálculo respectivo equivale a $16.200 diarios o $ 489.400 mensuales
Pero este enfoque evidencia tres inconsistencias:
1º. La pobreza esta definida en términos monetarios, es la “pobreza financiera” pero ha quedado claro que la pobreza es un concepto más complejo, porque en ella inciden todos los factores que inhiben o disminuyen las capacidades básica potenciales del individuo.
2º. No define que tan pobres son los pobres porque no calcula la diferencia de sus ingresos en relación con la línea de pobreza.
3º. Por lo anterior no considera cómo se distribuyen los ingresos entre los pobres.
Esta medición, siendo la más común, no tiene rostro humano, lo que la hace inaceptable como indicador de pobreza.
2. Enfoque económico
“La pobreza económica es aquella que priva a los individuos de la libertad necesaria para satisfacer el hambre, para conseguir un nivel de nutrición suficiente, para poner remedio a enfermedades tratables, vestir dignamente, tener una vivienda aceptable o para disponer de agua limpia o de servicios de saneamiento” afirma Sen.
En este enfoque el nivel de renta es un instrumento para conseguir cualquier otro fin, de allí que Sen exprese que “La utilidad de la riqueza reside en las cosas que nos permite hacer, en las libertades fundamentales que nos ayuda a conseguir.”
En su estudio este enfoque determina el precio que cuesta una canasta conformada por las necesidades mínimas consideradas como básicas. Ese valor determina la línea de pobreza. Entonces las personas con ingresos por debajo de la línea no pueden adquirir la canasta completa y así algunas necesidades básicas quedan insatisfechas y por tanto son consideradas pobres
Las falencias de este enfoque son:
1º. La dificultad para determinar cómo se compone una canasta básica. Según Paul Streeten (1970), citado por Casero, uno de los primeros en introducir este término, las necesidades básicas que permiten identificar a alguien como pobre en el caso de que no estén cubiertas, son de dos tipos:
a. Necesidades materiales: nutrición, agua potable, sanidad, educación, vivienda, vestido, empleo…
b. Necesidades inmateriales: desarrollo humano, sistema de libertades (de expresión, de asociación, de decisión…), seguridad, capacidad de organización y participación en la toma de decisiones, etc.
2º. Otro problema del enfoque es definir como valorar productos no alimentarios cuyo valor es relativo y condicionado a diversos factores.
3º. Tener una renta, que pueda satisfacer la canasta mínima, no implica que las personas inviertan esa renta en satisfacer esa canasta. La manera como la gente gasta su dinero es un producto idiosincrásico y cultural, que también depende de la relatividad de los precios y de la existencia de los bienes y servicios a consumir.
3. Enfoque biológico
Casero se apoya en Rowntree (1901) quien define el concepto de pobreza primaria o absoluta como aquella que aparece cuando los ingresos totales alcanzan a cubrir las necesidades mínimas para el mantenimiento de la mera eficiencia física.
Este enfoque está centrado en el hambre por ser el elemento más punzante de la pobreza, en especial en los países en vías de desarrollo.
Bajo esta concepción son las exigencias nutricionales mínimas necesarias para supervivir o para ser eficiente en el trabajo. Entonces la indagación no pretende evidenciar si tiene o no renta, se busca analizar si cumple y cubre los requisitos nutricionales mínimos, así que no importa si tiene o no ingresos para proveérselos.
Los inconvenientes son:
1º. Definir unos mínimos nutricionales conlleva arbitrariedad pues ellos son difíciles de definir, ya que varían entre los grupos sociales y regionales, así que difícilmente se puede demarcar una línea de referencia.
2º. Aceptando que el mínimo nutricional se pueda definir, se debe aceptar que lo que se consumen son alimentos, que proporcionan nutrientes, entonces se esta referenciando una dieta mínima compuesta por unos alimentos que proporcionan unos nutrientes mínimos, pero que también obedecen a hábitos de consumo y a los productos propios de una región o estación. Definir una línea de pobreza, a partir de este enfoque, será el resultado de cálculos muy complicados.
3º. Lo anterior permite considerar el caso de una región muy pobre, donde el consumo de la población en general, esté por debajo de ese mínimo nutricional, allí la línea de pobreza no podría distinguir entre población pobre y no pobre.
4º. De otra parte, este enfoque es incompleto, por cuanto toma en cuenta solo satisfacer el mínimo nutricional e ignora si el resto de las necesidades quedan satisfechas o no.
4. Enfoque de la desigualdad
Casero anota que Miller y Roby (1971), tuvieron en consideración, para definir este enfoque, las características de tamaño y naturaleza que diferenciaban los estratos altos y bajos de una población.
Esto supone los siguientes inconvenientes:
1º Aceptar la pobreza como desigualdad es caer en el facilismo, si bien están relacionadas, ellas no son mutuamente incluyentes.
De allí que Sen afirme que una transferencia de ingresos de una persona en lo alto de la lista hacia una de ingresos medios, dejando los demás factores constantes, disminuye la desigualdad, pero afecta mínimamente la percepción de la pobreza. Si se diera un descenso generalizado de ingresos se mantendría la desigualdad pero conduciría, obviamente, a un aumento del hambre, la desnutrición y las privaciones y por tanto, aumentaría la pobreza.
Es por eso que es interesante la afirmación de Sen, la desigualdad y la pobreza están asociadas, en forma tal que, si la riqueza se distribuye de otra manera se podría remediar la pobreza, incluso sin necesidad de incrementar la producción nacional.
Cabe resaltar que un estudio de la desigualdad puede elaborarse en un nivel cualquiera y que la desigualdad toma muchas caras. Se podría estudiar la desigualdad en la distribución del ingreso, en la renta, en la alimentación, en los servicios de salud, en la educación, etc. Como a nivel nacional, regional, entre hombres y mujeres, aun en el seno de la propia familia. En consecuencia, un estudio de la desigualdad, por tanto, no equivale a un estudio de pobreza, pero si es un buen complemento .
5. Enfoque relativista
Este enfoque introduce el concepto de pobreza relativa que tiene en cuenta la capacidad adquisitiva de un salario, en función del país, ciudad, lugar y circunstancias en las que se encuentre la persona. Este tipo de pobreza impide a los afectados participar en la comunidad a la cual pertenecen en igualdad de condiciones que el resto.
Esta pobreza relativa puede ser
a. Objetiva, evidencia a un grupo de personas que se encuentra en condiciones de privación, esto es, que posee menor cantidad de ciertos atributos deseables: ingresos, categoría del empleo, poder, etc. respecto a otro grupo tomado como referencia.
b. Subjetiva, se sustenta en los sentimientos de privación que tiene un grupo en relación con otro.
Según Sen, ambos conceptos, condición y sentimiento, están estrechamente relacionados entre sí, por cuanto los objetos materiales toman valor, en gran medida, en función de cómo son percibidos o deseados por la gente, y porque responden a la necesidad de compartir las costumbres, actividades y dietas que conforman el estilo de vida de la sociedad.
El estudio de la pobreza relativa parece ser un elemento necesario en el análisis social de la pobreza. Pero, frente a la idea de pobreza pesa más el concepto de pobreza absoluta, porque el hambre, la desnutrición y la privación, generan la idea de pobreza sin necesidad de compararla con el hambre, la desnutrición y la privación de otro tomado como referencia. Se puede decir entonces, que el enfoque de la pobreza relativa complementa, y no sustituye, al análisis de la pobreza en términos absolutos.

BIBLIOGRAFÍA

CASERO Cañas,  Ana y  Trueba, Ignacio. La pobreza y la seguridad alimentaria. Estudio de la pobreza Tesis de  grado. Universidad Politécnica de Madrid. Publicado por ftp.fao.org.  Pág. 15 y ss.

SEN, Amartya. Desarrollo y Libertad. Editorial Planeta S.A. Barcelona 2000

FERES, Juan Carlos y Mancero, Xavier. Enfoques para la medición de la pobreza. Breve revisión de la literatura. ECLAC. CEPAL. ONU. Santiago de chile.  2001. Pág. 9 y ss.

MILLÁN Uribe, Natalia La pobreza en Colombia: medidas de equivalencias de escala y la dinámica del ingreso per cápita del hogar. Cuadernos PNUD. MPS.  2000. Pág. 63.

Acerca de Ciro A. García I. (maestro ciro)

DOCENTE ESPECIALISTA EN PEDAGOGÍA. LARGA EXPERIENCIA DOCENTE Y ADMINISTRATIVA. CONVENCIDO QUE LA EDUCACION APORTA AL DESARROLLO HUMANO PARA ROMPER LAS BARRERAS DE LA INEQUIDAD Y LA EXCLUSION

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2 comentarios en “LA POBREZA MÁS ALLÁ DE LOS CÁLCULOS Y LAS CONCEPCIONES TÉCNICAS

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