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OPINION

LA CALIDAD EDUCATIVA Y SUS FACTORES ASOCIADOS


En el ámbito de la educación todo el mundo se siente con derecho a opinar y generalmente prima el criterio de quienes están por fuera del sistema. La razón es que el concepto de calidad educativa  es subjetivo y polisémico y necesita consenso para elaborar  criterios para comprender su significado, para saber a qué nos referimos.  El problema se adorna con frases retóricas que diluyen el debate y la argumentación y  las ideas que se proponen no se debaten en profundidad y quienes lo hacen, opinan desde las más variadas perspectivas y creencias educativas.

Todos los gobiernos hablan de “calidad de la educación”, y lo hacen con convicción,  convenciendo a todos de que ella es la panacea que  remediaría los problemas pasados y presentes de nuestra educación.  Este abuso y las inconsistencias que acompañan al discurso le han quitado credibilidad al concepto de calidad educativa para pasar a ser una muletilla y un slogan de moda, sobre todo en tiempos electorales.

Si se pudieran enunciar de manera breve las limitaciones existentes en el Sistema de la Educación del país, a pesar de los enormes esfuerzos por trascenderlos, habría que decir que aún persisten los problemas de la década anterior: calidad deficiente, cubrimiento insuficiente y acceso inequitativo, lo que puede significar que el sistema se encuentra afectado por situaciones del entorno y que por lo  tanto su cambio real implica políticas de amplio espectro en lo social que refuercen el cambio en el sector educativo

Lo cierto es que los pobres resultados educativos se derivan de su desarticulación y de la falta de continuidad y sostenibilidad de los programas y estrategias emprendidas. Hemos vivido  de reforma en reforma, de políticas de gestión gestadas con las ideas de cada nuevo ministro, así se ha pasado por  la  ampliación de la cobertura, mejoramiento de la gestión, transformación del currículo, nuevos sistemas de evaluación,  formación de docentes para el uso de las TICs.

Si se desea, en verdad, implantar una política de calidad se debe en primer lugar, reconocer integralmente los distintos factores que inciden en la educación, empezando por mejorar  las condiciones de vida y de pobreza  en que viven nuestros estudiantes. Acciones como la gratuidad de la educación, la alimentación  escolar,  la salud, el suministro de útiles y textos escolares, la entrega de subsidios para los más pobres  garantizan el acceso, la permanencia y continuidad de los estudiantes  en el sistema educativo y favorecen el desarrollo de las actividades pedagógicas, son acciones y  propósitos que son buenos,  pero que nunca cubren a toda la población necesitada y en cada una de ellas hay mangualas y componendas donde prima el lucro de algunos interesados que la prestación del servicio. ¿Un ejemplo? Los escándalos en el ICBF relacionados con el manejo de la alimentación de los niños.

En segundo lugar, una educación de calidad requiere de ambientes escolares atractivos y confortables para los estudiantes. El país está en mora de acometer un ambicioso programa de transformación y modernización de la infraestructura de los colegios públicos  y de sus dotaciones. Buena parte de los colegios públicos del país están en ruinas,  no cumplen con las condiciones mínimas  arquitectónicas, urbanísticas y de seguridad necesarias  para  el desarrollo de una educación de calidad que despierte el entusiasmo e interés de los estudiantes y de sus profesores. Pero se puso de moda hablar de megacolegios pero se construyeron unos pocos y el problema continúa, se dio  la ampliación de las coberturas, pero hay evidencias empíricas de que esto tuvo efectos negativos sobre la calidad, principalmente por el incremento en el número de estudiantes por docente y por la ausencia de las estrategias para integrar adecuadamente la nueva población escolarizada, proveniente de las familias más pobres y con menores capacidades y posibilidades para apoyarlos académicamente.

El tercer lugar es del problema relacionado con la pertinencia y actualización de los contenidos de la educación y la enseñanza que constituyen una condición esencial para el propósito de lograr una mejora en la calidad de la educación. Se ha evidenciado que son muchos los estudiantes que afirman que no les gusta el colegio y que no le encuentran sentido a lo que aprenden allí, por cuanto no se relaciona con  sus intereses o deseos personales, y porque no son la respuesta esperada en relación con la vida productiva y por fuera de la escuela. Es más, a medida que avanzan en el proceso escolar, disminuyen la motivación y las expectativas educativas de los estudiantes. Un alto número de estudiantes consideran que aprenden más en otros escenarios (con sus pares, en la calle, en internet, en los medios de comunicación) sobre algunas dimensiones de la vida que consideran de especial importancia. En tal sentido, es urgente promover un amplio movimiento de renovación e  innovación pedagógica y educativa, al igual que un ambicioso programa de formación para el ejercicio profesional de los docentes y convocar el compromiso y participación  de estudiantes, profesores, padres de familia y autoridades educativas.

El problema de la pertinencia es eminentemente pedagógico y hay estudios que señalan que por variadas razones, la principal de las cuales sería la redefinición del papel que juega el Estado, que auspicia el rol de los rectores, que convertidos en gestores han el liderazgo pedagógico. Los problemas de pertinencia pueden explicar, en un alto grado, los malos resultados de los estudiantes colombianos en las pruebas nacionales e internacionales; entendiendo la pertinencia como las relaciones de sentido que se establecen entre los conocimientos mínimos comunes de la educación escolarizada y la diversidad de conocimientos extraescolares de los alumnos. Para sólo dar un ejemplo, las debilidades de los estudiantes en comprensión lectora y capacidad argumentativa no tienen que ver con algún déficit cultural, como se puede constatar por la forma en que se desempeñan por fuera de la escuela en términos de su capacidad de “leer” su medio e interactuar con él, sino que se derivan de la incapacidad de los colegios de dotar de sentido los conocimientos escolares.

En cuarto lugar que afecta notablemente la calidad y resultados sociales de la educación  es la desarticulación entre los distintos tramos del sistema educativo, en particular entre  la educación media y la educación superior y de esta con el mundo del trabajo. El alto porcentaje de bachilleres que ven cerradas sus posibilidades de continuar su proceso formativo constituye una verdadera tragedia social y demanda del país un nuevo, real y efectivo redireccionamiento y redefinición de los objetivos de la educación media y la ampliación de las oportunidades  de acceso a la educación superior, que se ha convertido en uno de los principales desastres  de la educación colombiana en tanto que les niega el derecho a la educación de miles de  jóvenes.

En quinto lugar, está el problema de la precariedad de los colegios en cuanto a factores asociados con la calidad, como la formación continua de docentes y la dotación y el uso de computadores conectados a internet, materiales didácticos y audiovisuales, textos, laboratorios y bibliotecas. Se trata de un problema que tiene su origen, en parte, en la Ley 715 del gobierno de Pastrana, pues el ajuste a las transferencias territoriales no contempló recursos específicos para una canasta de calidad, a pesar de la insistencia de los expertos en la materia. Problema que se agudiza aún más para los estudiantes de familias más pobres, quienes ingresan a mayor edad al sistema de educación formal y no cuentan en sus hogares con los elementos básicos de enriquecimiento académico, padres lectores y con altos niveles educativos y las posibilidades de acceso a internet y a canales televisivos educativos y culturales por cable. No resolver estos problemas implica desperdiciar los esfuerzos por mejorar la calidad en los colegios públicos y para qué hablar de Planes de Mejoramiento Institucional si estos carecen de soporte en los necesarios recursos materiales.

Finalmente, el desafío de lograr una educación de calidad para todos los colombianos exige un  incremento sustancial en los presupuestos públicos, tanto nacionales como locales, destinados a la educación. La llamada racionalización del gasto  se ha traducido en inequidad, restricción y mezquindad del gasto en educación. De seguir esta situación seguiremos teniendo un sistema educativo ineficaz  e incapaz de satisfacer las demandas de más y mejor educación para los colombianos, para sumirnos en el sempiterno atraso y pobreza.

Acerca de Ciro A. García I. (maestro ciro)

DOCENTE ESPECIALISTA EN PEDAGOGÍA. LARGA EXPERIENCIA DOCENTE Y ADMINISTRATIVA. CONVENCIDO QUE LA EDUCACION APORTA AL DESARROLLO HUMANO PARA ROMPER LAS BARRERAS DE LA INEQUIDAD Y LA EXCLUSION

Comentarios

Un comentario en “LA CALIDAD EDUCATIVA Y SUS FACTORES ASOCIADOS

  1. Como todo país latinoamericano México también está pensando en su educación, el tipo que se dota al pueblo ya no esta siendo funcional por miles de aspectos, pero creo que los docentes estamos en la posibilidad de mejorar esta condición, hacer uso de la inteligencia para generar un determinado punto de partida; corregir los errores que se tienen actualmente, pero muchas veces no solo está en la clase política la que tenga que proponer los esquemas de su desarrollo, también está en el colectivo docente en el magisterio que tiene que hacer su tarea, porque si las cosas educativas transitan mal y nadie hace nada por remediarlo, terminamos por perder el rumbo.

    Unos de tantas cosas que se deben pensar y hacer algo al respecto, redireccionar el sistema educativo desde la raíz, hacer a un lado las cuestiones gremiales que no favorecen tareas educativas, sino ellos lo ven como un atentado a los derechos de los docentes, pero deben ver primero la obligación educativa que se tiene cuando se tiene o devenga un salario aunque sea de baja cantidad monetaria.

    Pensar en el diseño curricular en cada nivel, para que todos estén concatenados y no existan abismos entre un plan de estudios y otro, que los programas educativos sean encauzados debidamente acorde a los fines educativos de un país sustentado en sus leyes que al respecto dicten, no puede haber educación sin marcos legales y burocráticos, debemos trabajar en bases a aspectos sólidos y firmes para construir un país.

    Tener el respaldo internacional en las místicas de la educación global, pero nunca ser objetos de sujeción a ellos para solo ser receptor de las disposiciones que tienen para desarrollar una región, un país no puede ser objeto de avasallamiento de otros, porque inhiben su libertad de pensamiento y de acción.

    Desarrollar la capacidad docente al integrar a la población en tareas educativas y buscar la inversión como una premisa fundamental para que con el apoyo del PIB en el país se pueda tener logros, no podemos soñar despiertos, hace falta sinceramente generar el desarrollo de las regiones en que el pueblo esté dividido.

    Se tienen datos de los avances de otros pueblos que han hecho de su educación una inversión y han obtenido los dividendos en los desarrollos multivariados del campo, la tecnología, la medicina, la nutrición, la petroquimica, la transformación de las industrias, la producción de servicios, los bienes educativos.

    Profr. Miguel Lucas Martínez. Docente de la Escuela Normal de Jilotepec. Estado de México. ESTADOS UNIDOS MEXICANOS.

    Publicado por Miguel Lucas Martínez. | febrero 14, 2012, 7:29 am

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