//
you're reading...
OPINION

EL MAYOR FLAGELO DE COLOMBIA: LA CORRUPCION


La Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción señala  en  su  preámbulo  que  la  corrupción  –entendida como el abuso de poder conferido en benecio particular– amenaza “la estabilidad y la seguridad de las sociedades al socavar las instituciones y los valores de la democracia, la  ética  y  la  justicia,  y  al  comprometer  el  desarrollo sostenible y el imperio de la ley”[1].

Esta misma Convención menciona que la corrupción ha dejado de ser un problema local para convertirse en un fenómeno transnacional, que afecta a todas las sociedades y las economías pues frena el desarrollo económico e impide soluciones sostenibles al problema de la pobreza. En este contexto, la prevención y  la  erradicación  de  la  corrupción  son  responsabilidad de todos los Estados y éstos, además de cooperar entre sí,  deben  contar  con  el  apoyo  y  la  participación  de  la sociedad  civil,  las  organizaciones  no  gubernamentales, las   organizaciones   de   base   comunitaria,   y   el   sector privado.

Colombia  no  es  ajena  a  los  embates  de  la  corrupción. Según el Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional, el país pasó de una calicación de  2,2  en  1998  a  una  de  3,5  en  2010,  sin  mostrar  un avance  signicativo  en  la  posición  frente  a  los  demás países[2]. Además, según el Proyecto de Opinión Pública de América Latina (LAPOP), la percepción de corrupción en el país fue de 78% en 2010 frente al 73,2% en 2004. A pesar de esta evidencia, la corrupción parece ser un problema prioritario apenas para el 2,9% de los entrevistados, cifra muy distante de la valoración otorgada a la violencia y al desempleo[3].

Los recursos que se encuentran en  “otras manos” por la corrupción en Colombia no se podrían cuantificar, en la medida en que muchos de los nuevos escándalos dispararon las cifras del dinero que el país pierde por este concepto.

Si bien el ministro del Interior y Justicia, Germán Vargas Lleras, al hacer su defensa del proyecto de Estatuto Anticorrupción (recientemente aprobado en el Congreso), dijo que anualmente el país perdía más de $6 billones, esta cifra se quedaría corta ante la nueva realidad. el escándalo del “carrusel” de la contratación de Bogotá podría ser superior a los $2,2 billones; al destapar la “olla” de la salud, dijo que ésta podría ser superior a los $4,2 billones; la entrega irregular de subsidios del programa Agro Ingreso Seguro (AIS) otorgó recursos a hacendados, familias adineradas y posibles narcos por $4.532 millones. No menos de $600 mil millones en materia de regalías petroleras y mineras se encuentran perdidos, según advirtió un reciente informe de la Contraloría General. No menos de $4,5 billones están en riesgo en el sector de la salud. Sumar estos valores muestra un total de 11 BILLONES de pesos.

Pero si por el lado de los recursos las cifras son altas, en materia de investigaciones, por diversos casos de corrupción, las estadísticas no se quedan atrás. Lo cual también implica erogaciones al dinero de los colombianos.

Según la Fiscalía General, en 2010 el cúmulo de posibles delitos en esta materia asciende a 38.545 causas, entre los que se destacan: 3.644 procesos por peculado, 1.224 por cohecho, 1.174 por concusión y contra agentes retenedores asciende a 6.223 procesos.

La Procuraduría General advirtió que atiende 37.533 procesos disciplinarios. Se han producido 1.094 sanciones en materia disciplinaria, 452 alcaldes han sido sancionados, lo mismo que 31 gobernadores, hay 7.272 procesos contra alcaldes y 32 gobernadores investigados, 12 alcaldes suspendidos provisionalmente, así como tres gobernadores.

La Procuraduría General De La Nación. El procurador General, Alejandro Ordóñez ha dicho que “desde luego, la corrupción ha desbordado la institucionalidad” y reveló que dentro de las 36.000 investigaciones que cursan, el 70% son por corrupción.

Las contralorías regionales del país investigan irregularidades del orden de los $4,2 billones, de los cuales únicamente los fallos de primera instancia con responsabilidad fiscal son de $290 mil millones y, hasta el momento, las decisiones en firme, de segunda instancia, ejecutoriadas, son de $35 mil millones, mientras que las prescripciones y caducidades son de $87 mil millones, lo cual, a juicio de los analistas, representan cifras muy por debajo de lo que realmente se pierde en el país.

No obstante, el vicecontralor General, Álvaro Navas dijo que “esas cifras nunca han sido concluyentes, no hay una metodología clara que permita establecer de forma precisa las cifras de la corrupción en Colombia”. Por ello aseguró que “algunas cifras son recurrentes. Antes se hablaba de $4 billones, luego que $6 billones, ahora se habla de que hay una corrupción oculta que podría llegar a más de $10 billones, pero esas cifras no son concluyentes”, debido a que no son fáciles de cuantificar.

Los nuevos descubrimientos y el destape de hechos de corrupción han dejado entrever que este problema se enquistó en el país y ya contaminó la percepción de los ciudadanos, debido a que en una reciente encuesta 63 de cada cien colombianos piensan que las cosas van muy mal por este flagelo.

Esta situación, para Elisabeth Ungar, directora de Transparencia por Colombia, “es como tener fiebre permanente y no hacer nada para bajarla” y sustentó lo anterior argumentando que “el panorama de corrupción en el país es crítico: La utilización indebida y desviación de subsidios destinados a sectores económicos golpeados por la revaluación del peso son apenas los más recientes síntomas de una enfermedad que no podemos dejar convertir en terminal”.

Esta percepción es compartida por el auditor General de la Nación, Iván Darío Gómez, quien anotó que “los focos de corrupción están a la orden del día” y explicó que existen sectores que ya están identificados. “el primero es el de la contratación pública, el otro gran foco son las contrataciones a dedo, directas, que hacen los ordenadores del gasto” sustentó. El funcionario dijo que “hoy son más las contrataciones directas que licitaciones públicas”, por lo que alertó sobre la necesidad de implementar medidas a fin de minimizar estas prácticas.

Mientras tanto, el vicecontralor Navas, aseguró que “el problema de la corrupción en Colombia es la sumatoria de comportamientos corruptos y fallas. También juega un papel la precariedad de los organismos de control” y enfatizó: “Hay que recordar que el Estado ha crecido mucho, sobre todo, en el manejo de los recursos públicos en las últimas dos décadas, pero no ha habido un crecimiento proporcional en los organismos de control”.

Por su parte, el zar anticorrupción, Miguel Francisco Prado, añadió “creo que hoy como nunca el país ha conocido de muchas situaciones de corrupción, pero especialmente en esta época se ha conocido de los procesos que se están adelantando contra los corruptos y de las sanciones que se están aplicando” y añadió que no es que la corrupción haya aumentado en el país, sino que hay más acciones para atacarla. ¿Esta afirmación será para alegrarnos?

La aprobación del estatuto anticorrupción en el Congreso dio pie para que el auditor, Iván Darío Gómez, indicara que éste “adopta medidas represivas, pero nada sacamos en tener las leyes si no tenemos voluntad para aplicarlas”.

El zar Anticorrupción, Miguel Francisco Prado anotó que “es importante decir que con esto no se va a acabar la corrupción”.

Estos resultados demuestran que en el país queda todavía un largo camino por recorrer, mientras la gente no entiende que el dinero del estado es el dinero de todos los colombianos  pues piensan que solo los ricos pagan impuestos, entonces, consideran que los robos al erario público no les afecta en forma directa. Esta es una clave del desgreño de lo público, pero también el núcleo de la solución. Ante las formas tan diferentes y sosticadas que la corrupción ha adquirido, es posible contrarrestarlas mediante  dos acciones fundamentales:

                       i.        incrementar la participación directa en decisiones  públicas  y  en  el  control  social  de  las  mismas, por parte de sujetos y organizaciones sociales, aportando de  esta  manera  a  la  plena  ciudadanía  social  y  política 

                     ii.        desarrollar modelos de gestión pública basados en la integridad, la visibilidad y la rendición de cuentas de los gobernantes[4].

Andrés Felipe Arias, Andrés Fernández ex ministros de Agricultura; SaludCoop donde una de sus socias mayoritaria es la esposa de Álvaro Uribe Vélez; los primos Miguel, Manuel y Guido Nule, familiares y socios del alcalde de Barranquilla; el alcalde Samuel Moreno y su hermano el senador Iván Moreno; el ex contralor distrital Miguel Moralesrussi y el  representante a la cámara Germán Olano,  son algunos nombres de implicados en casos de corrupción, algunos de ellos están detenidos. Pero, tal vez todos, guardan la secreta esperanza de que la laxitud de la justicia, les permita pagar sus fechorías con 4 o 6 años de cárcel para salir a disfrutar su felonía, o esperan que la lenta justicia deje vencer los términos de sus procesos,  para salir libres, ¿por qué no? si tenemos jueces que para estas cosas  son muy ágiles.  

La  corrupción  se  alimenta  de  una  sociedad  civil  que  no participa  en  la  toma  de  decisiones  públicas  y  que no cree en la posibilidad de derrotar a la corrupción y a los corruptos,  por eso “dejamos hacer, dejamos pasar” y no se exigen compromisos ni resultados a quienes resultan elegidos.

Sea esta una invitación a la reflexión antes de las próximas elecciones del 30 de octubre.


[1] Oficina de las Naciones Unidas contra el Crimen y el Delito. Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción. Nueva York. 2004

[2] El Índice de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional mide, en una escala de cero (percepción de muy corrupto) a diez (percepción de ausencia de corrupción), los niveles de percepción de corrupción en el sector público en un país determinado

[3] RODRIGUEZ-RAGA, Juan Carlos y SELIGSON, Mitchell A. , Cultura Política de la Democracia en Colombia, Barómetro de las Américas –LAPOP, Vanderbilt University y Universidad de los Andes, 2010.

[4]  PNUD (2010) Lineamientos generales Para la sistematización de Experiencias, Proyecto “Transparencia en la Gestión Pública a Nivel Territorial en Colombia”- Área de Gobernabilidad Democrática, Documento Interno de Trabajo

Acerca de Ciro A. García I. (maestro ciro)

DOCENTE ESPECIALISTA EN PEDAGOGÍA. LARGA EXPERIENCIA DOCENTE Y ADMINISTRATIVA. CONVENCIDO QUE LA EDUCACION APORTA AL DESARROLLO HUMANO PARA ROMPER LAS BARRERAS DE LA INEQUIDAD Y LA EXCLUSION

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

OPINION

PUBLICADOS

Estadísticas del blog

  • 167,686 visitas
A %d blogueros les gusta esto: